Archivo de febrero de 2012
El 10 de marzo, sábado, la Parroquia peregrinará en Javierada al Castillo de Javier.
5:45 en la Parroquia
6:00 salida en grupo dede Noain
14:00 comida en el Hostal La Torre
17: 00 Santa Misa en Javier
18:30 vuelta a casa
Los interesado en participar apuntaros en la sacristía y los que nos quieran ayudar con sus coches apuntaros tambien en la sacristia.
Todos los viernes de Cuaresma, antes de la Santa Misa, es decir a las 18:30, rezaremos el Via Crucis, en la Parroquia. Os invitamos a todos a participar de la esta devoción que nos lleva a acompañar a Cristo en el Camino de la Cruz desde donde nos alcanzó la salvación. Esta es la práctica cristiana mas propia de la Cuaresma
Por la mañana a partir de las 10:30 llevaremos la Santa Comunión e impondremos la ceniza a los enfermos. Por la tarde comenzaremos La Santa Cuaresma en la Parroquia e impodremos la ceniza e n misa de las 19:00.
El Miércoles de Ceniza es día de Ayuna y abastinecia.
NORMAS SOBRE EL AYUNO Y LA ABSTINENCIA
La Conferencia Episcopal Española, por decreto del 21 de noviembre de 1986, estableció las normas relativas a las prácticas penitenciales de la siguiente manera:
A tenor del canon 1250, son días penitenciales todos los viernes del año (a no ser que coincidan con una solemnidad) y todo el tiempo de Cuaresma. De acuerdo con esto:
1. Durante la Cuaresma, en la que el pueblo cristiano se prepara para celebrar la Pascua y renovar su propia participación en este misterio, se recomienda vivamente a todos los fieles cultivar el espíritu penitencial, no sólo interna e individualmente, sino también externa y socialmente, que puede expresarse en la mayor austeridad de vida, en las diversas prácticas que luego se indican a propósito de los viernes del año, en iniciativas de caridad y ayuda a los más necesitados, emprendidas como comunidad cristiana a través de las parroquias, de Cáritas o de otras instituciones similares.
2. El Miércoles de Ceniza, comienzo de la Cuaresma, y el Viernes Santo, memoria de la Pasión y Muerte de nuestro Señor Jesucristo, son días de ayuno y abstinencia. Los otros viernes de Cuaresma son también días de abstinencia, que consiste en no tomar carne, según antigua práctica del pueblo cristiano. Es además aconsejable y merecedor de alabanza que, para manifestar el espíritu de penitencia propio de la Cuaresma, se priven los fieles de gastos superfluos tales como manjares o bebidas costosos, espectáculos y diversiones.
3. En los restantes viernes del año, la abstinencia puede ser sustituída, según la libre voluntad de los fieles, por cualquiera de las siguientes prácticas recomendadas por la Iglesia: lectura de la Sagrada Escritura, limosna (en la cuantía que cada uno estime en conciencia), otras obras de caridad (visita de enfermos o atribulados), obras de piedad (participación en la santa misa, rezo de rosario, etc.) y mortificaciones corporales.
La ley de la abstinencia obliga a los que han cumplido 14 años. La ley del ayuno a todos los mayores de edad hasta que hayan cumplido los 59 años.
Capeando el temporal, y nunca mejor dicho, el domingo a las 11 de la mañana se reunían en la Parroquia de San Andrés de Zizur Mayor, mas de 60 familias para presentar a sus hijos en el Templo y así celebrar juntos la fiesta de la Presentación. A pesar de la nevada que puso muchas dificultades para trasladarse al templo con los carritos, los padres no quisieron perderse este acontecimiento, que los une a la parroquia de una forma singular. El párroco, D. José Luis Morrás-Etayo, visiblemente emocionado por la respuesta a la invitación, les recordó que aunque cada niño pertenecía a una familia de sangre diferente, todos pertenecían a una misma familia de fe y esa era la Iglesia que se hacía presente en la parroquia. “vuestros hijos son el futuro de la Iglesia y de la sociedad, educarlos en los valores cristianos y trasmitirles la fe que recibisteis e vuestros padres para que sean una luz que ilumine esta sociedad tan oscurecida por el pecado y el desamor”, les dijo el párroco en la homilía. Posteriormente todos recibieron una cruz traída desde Roma y bendecida por el Papa así como una oración para rezar en familia. La alegría y el calor con el que todos fueron acogidos hizo que se olvidase el tiempo gélido y la nieve que cubría el exterior. Al final todos se hicieron una foto de familia como recuerdo del encuentro.




